Después de meses de esperar el tan esperado Nintendo Tour, por fin dio comienzo el pasado primero de noviembre en la ciudad de Monterrey, donde podemos decir sin temor a equivocarnos, que todas las expectativas y metas que se plantearon desde un principio fueron no sólo alcanzadas, sino que las superaron ampliamente en todos los sentidos.
Primero tenemos la organización del evento, cada una de las personas involucradas puso lo mejor de si para que los asistentes se sintieran realmente cómodos y siempre tuvieran algo con lo cual divertirse, al grado de que pasaron un par de noches montando todo lo que sería el piso de exhibición.
El día del evento se abrirían las puertas a las 10 de la mañana, pero desde antes ya había jugadores ansiosos por conocer todo lo que Nintendo había preparado para ellos. Al comenzar el show, era muy padre ver a personas de todas las edades, (lo que habla de que la marca es bien recibida por todo el público), la mayoría con playeras, gorras o accesorios de la Gran N, dejando ver el gran apoyo que siempre se ha tenido en nuestro país.
Todo el tiempo el Centro Convex lució llenó, se podía jugar Mario Kart Wii, Super Smash Bros. Brawl, Animal Crossing City Folk, Guitar Hero III o World Tour entre otros títulos, y lo mejor de todo es que no debías esperar horas para jugar unos cuantos minutos, ya que se colocaron más de 50 consolas en todo el piso, lo que hizo que los aficionados tuvieran gran variedad al momento de elegir que jugar.
Club Nintendo, como no podía ser de otra manera, estuvo presente en esta primera fecha del Nintendo Tour, donde presentamos a todos los asistentes una colección completa de lo que ha sido la evolución de los sistemas portátiles, pudieron apreciar, sistemas como el Game & Watch, Game Boy, Game Boy Micro o inclusive artículos raros como las tarjetas Hanafuda, la Game Boy Camera o Printer, además de poder conocer y jugar el Virtual Boy, que sobra decir que causó sensación entre los que que lo probaron.
Además de eso, la convivencia no pudo quedar de lado, conversamos de varios temas con los jugadores que se acercaban a nuestro stand, quienes no se podían ir sin la revista con los autógrafos para el recuerdo.
Mención aparte para el comportamiento de toda la gente, siempre manteniendo el orden y respeto por los demás, lo que no quiere decir que fueran apagados, al contrario, al momento de gritar e interactuar lo hacían con toda la energía, lo que sin duda ha dejado una maravillosa impresión y no dudamos que el Nintendo Tour vuelva el próximo año por tierras norteñas.
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